Subscribe via RSS Feed Encuéntranos en Flickr

Orejeando el 2009

Por  Alfredo Gutiérrez Girault

El año 2009 dio comienzo dejando atrás un duro 2008, para la economía del mundo y para la Argentina. Pero todo indica que viviremos, nuevamente, días complejos dominados por incertidumbre.

Luego de seis años de un ciclo externo muy favorable, por la intensidad y la duración, Argentina enfrenta condiciones adversas. La crisis golpeó a las economías emergentes con cierto desfase –entre seis meses y un año después– respecto de las economías desarrolladas y todo lleva a pensar que también la salida de la crisis será demorada, en particular en nuestro país. Es que, dado que Argentina no atrae flujos financieros ni inversiones extranjeras directas, el único canal de comunicación y transmisión del ciclo es el comercial. Por lo tanto, habrá que esperar que los países centrales se recompongan y retomen el sendero de crecimiento para que vuelva a aumentar el volumen del comercio mundial y tratar de beneficiarnos de esa oleada. Pero nadie cree que ello se produzca en 2009.Las señales del “frenazo” de la economía argentina están a la vista: (a) caída de la recaudación tributaria, (b) reducción en el ritmo de crecimiento de las importaciones, (c) muy fuerte desaceleración en la marcha de la producción industrial, (d) estancamiento del empleo, etc. Este “frenazo” tiene, también, un costado bueno, aunque no buscado: disminuye la presión inflacionaria.

Durante 2008, a la Argentina se le cerraron los grifos que alimentaban los ingresos extraordinarios que sostuvieron un nivel de gasto doméstico, en particular el gasto público que creció sin freno. Al mismo tiempo, se derrumbaron los índices de confianza del consumidor (cayó 28% respecto de diciembre del 2007) y la consecuencia fue que se paralizó el gasto. Aún a pesar de las atractivas ofertas realizadas, las ventas navideñas resultaron 8% inferiores a las del 2007. La incertidumbre se ha extendido. El consumidor se retrae y el depositante vacila frente al banco: el nivel de depósitos a plazo fijo del sector privado cayeron más de 10% en el trimestre último. Consecuentemente, la salida de capitales persiste: las compras de dólares del BCRA en diciembre fueron, en números redondos 600 millones de dólares, las más bajas para un mes de diciembre en los últimos cuatro años y alcanzaron apenas al 50% del trienio 2005/2007, ello pese a que las tasas de interés resultaban sustancialmente más elevadas.Frente a la incertidumbre, ¿cuál es el plan del gobierno? ¿O mejor dicho: existe un plan? Probablemente la respuesta a esta última pregunta sea afirmativa, pero el problema es que los agentes económicos no lo perciben. El problema mayor es que el gobierno se ha negado a explicitar y debatir sus propios planes y las políticas a implementar. Existen, claramente, una sucesión de anuncios, en algunos casos novedosos, en otros reciclando o relanzando iniciativas de larga data pero que no son percibidos como un programa integral.

Algunas de esas iniciativas procuran inducir el gasto privado (préstamo para compras de autos o heladeras financiados con fondos del ANSeS); otras empujarán el gasto público. No siempre se han tenido en cuenta que, en un contexto de limitada disponibilidad de fondos, los recursos destinados a este fin dejarán a alguien desfinanciado (lo que la sabiduría popular llama desvestir un santo para vestir a otro) y que son medidas que pueden tener un efecto adverso en la balanza comercial.El gobierno exhibe sus fortalezas: los superávits gemelos y las reservas del BCRA. El problema es que los primeros son cada vez menos superávits e incorporan contabilidad creativa e ingresos de única vez para vigorizarlos. Y, como se mencionó al principio, nadie es capaz de asegurar cuanto tiempo durará el temporal por lo que como la historia lo muestra, las mas sólidas murallas terminan cayendo. A partir de agosto/septiembre del año que está comenzando –y en coincidencia con la intensificación de los tiempos electorales– las decisiones del sector privado no estarán influida solo por la situación financiera fiscal y financiera del resto del 2009, sino también por la perspectiva para 2010.Si el escenario externo sigue siendo adverso la duda será cómo navegará Argentina, por segundo año consecutivo, por mares tormentosos sin encallar en algún arrecife.

Etiquetas: ,

Categorias: Alfredo Gutiérrez Guirault, Opinión

Responder




IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

Para dejar una imagen en el comentario, ir a Gravatar.