La Reelección de Macri
Por Esteban Bullrich (*)
La decisión de Mauricio Macri de presentarse el 10 de julio próximo para un nuevo mandato como Jefe de Gobierno tiene un solo antecedente desde 1996, cuando por primera vez la ciudad eligió sus autoridades ejecutivas. Aníbal Ibarra fue elegido en 2000 en el marco de los acuerdos de la Alianza, bajo el gobierno y apoyo explícito del Presidente de la Rúa. Fue reelegido en 2003 bajo el gobierno de Néstor Kirchner quién hizo campaña a su favor, acompañado por Elisa Carrió, cuando los tres compartieron actos, caminatas y ceremonias hace ocho años.
La decisión de Macri de buscar la reelección esta sostenida en tres ideas muy simples:
- Tres años y cinco meses es un plazo demasiado reducido para cambiar 25 años de desgobierno, los cuales llevaron a su nivel más bajo la infraestructura y los servicios de la ciudad.
- El futuro demandará una nueva forma de hacer política que destierre la práctica kirchnerista de utilizar la violencia y la agresión como un sistema habitual para gobernar.
- La construcción de un amplio espacio opositor, a nivel nacional, debe tener como objetivo la búsqueda de acuerdos y consensos dejando de lado toda clase de intereses personales.
Es realmente impresionante el voluntarismo que sostienen las declaraciones de los otros candidatos o precandidatos a Jefe de Gobierno. El mensaje real de estos dirigentes dice: “lo importante es la acusación que yo hago sobre el gobierno de Macri, no importa si coincide o no con la realidad”. Por ejemplo: “Macri gobierna para el norte de la ciudad, el sur ha sido abandonado”. “Macri esta destruyendo la escuela pública”. “Son evidentes las falencias en la gestión de Macri”. “Vivimos en una ciudad abandonada por Macri”. Un ejemplo notable de este sistema de descrédito sin pruebas lo dio el precandidato Filmus por televisión: “en la Escuela Normal 7 no hay gas”. Invitado a verificar el error de su afirmación, no concurrió.
En realidad, las frases anteriores son parte de una técnica de comunicación muy conocida cuyo mensaje central es el siguiente: “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. El único problema es que el creador de esta frase se llamaba Joseph Goebbels y fue el ministro de Propaganda del Tercer Reich. Es probable que aquellos que utilizan esta técnica, todos los días y con tanta ligereza, no se sientan muy cómodos en compañía del ideólogo que inventó el sistema.
La propuesta kirchnerista de que la política es un juego de amigo-enemigo es practicada en la Ciudad por un grupo de dirigentes –que dicen oponerse al gobierno nacional- en la que el desprecio hacia el adversario es el común denominador. Estos actos de agresión no incluyen una sola propuesta sobre temas concretos: educación, seguridad, salud, espacio público, empleo, marginación o justicia.
La gestión de Mauricio Macri esta lejos de no haber cometido errores. Pero hay una diferencia entre el inventario de estos errores y la pura y simple difamación. De cualquier manera, debemos aceptar que en la campaña electoral viviremos más cerca de la última característica que de la primera.
Macri gobierna en la vidriera más importante de la Argentina, tanto interior como hacia el exterior del país, con la oposición deliberada y explícita del gobierno nacional. Esta pidiendo cuatro años más para poder completar su trabajo.
Su victoria será la derrota de aquellos que han transformado la política en un mundo agresivo de protestas sin propuestas.
(*) El autor es Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.
Categorias: Esteban Bullrich, Opinión









Lástima que Macri no se diera cuenta antes que tres años y medio era un lapso de tiempo insuficiente y jugara con la idea de presentarse como candidato a presidente.
Si sale elegido, espero que se dedique a ser jefe de gobierno y no solamente intendente.