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La construcción del capital humano

[ 1 ] 29 septiembre, 2016 |

por Esteban Bullrich (*)

EstebanActualmente existen dos modelos de sistemas educativos que podemos seguir. Vamos a graficarlos, simplemente, como el modelo del Falcon o el modelo de la nave espacial.

El modelo Falcon, propone actualizar y mejorar constantemente el automóvil, un  Falcon de los ´70, excelente para su época. El otro modelo propone saltar del automóvil a una nave espacial, dejar el Falcon atrás y dejar de hacerle “pequeñas mejoras”.

La Revolución Educativa que proponemos con el Presidente Macri, implica saltar hacia una nave espacial. ¿Por qué? Porque los niños y niñas que están en las escuelas de nuestro país y en el mundo, van a tener a lo largo de su vida –como promedio- siete empleos diferentes y de esos siete, cinco aún no existen, no han sido creados.

El sistema educativo argentino fue el que, a principios del siglo XX, puso a la Argentina en el tope del mundo, el que la ubicó entre una de las ocho economías más sólidas. Yo creo realmente que lo que la Argentina logró a principios del siglo XX, lo logró porque a finales del siglo XIX diseñó un sistema que le daba las mismas oportunidades a todos, a los que vivían en la Argentina y a los que llegaban como inmigrantes a buscar un país con posibilidades, muchos de ellos desde la indigencia. Los hijos de esos inmigrantes, fueron los médicos y los arquitectos de la Argentina de principio de siglo XX. Hoy, el Falcon no les está dando las mismas oportunidades a todos, el Falcon no cubre aquellas expectativas. Tenemos que trabajar en el armado de la nave espacial, porque debemos educar a los niños y a los jóvenes para que puedan hacer dos cosas: ser los creadores de empleos, los que le aportan al mundo esos empleos y ser capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla. El armado de la nave espacial implica:

  1. Preparar recursos humanos para el mundo de hoy, ser permeables a lo qué pasa en ese mundo. Este año el Instituto Nacional de Educación Tecnológica y el Ministerio de Trabajo, realizaron una encuesta a casi 900 empresas, para ver qué es lo que necesitan de nuestros recursos humanos. Lo mismo se realizó con las universidades. Porque no queremos que las universidades continúen creando sistemas para emparchar lo que un secundario deficitario no hace (ciclo básico en UBA, exámenes de ingreso, etc.). En lugar de emparchar el problema, queremos resolverlo.
  2. Formar a nuestros docentes. Los docentes tienen que dejar de ser mecánicos del Falcon y transformarse en astronautas. En este sentido, estamos realizando intercambios internacionales entre nuestros maestros y los de países más avanzados en política educativa.  Estamos enviando a las escuelas más innovadoras de Estados Unidos a 500 directores de escuelas a través de las becas Fulbright. Lo mismo estamos haciendo con Finlandia y  Suecia. Tenemos que abrirnos al mundo y tener la humildad de ver lo que están haciendo los mejores.
  3. Articular la ciencia y la educación. Un docente frente al aula tiene que resolver problemas todos los días de distintas áreas del conocimiento humano. El Ministerio de Ciencia y Tecnología es el que empuja la frontera de ese conocimiento. El sistema educativo tiene que seguir muy de cerca el trabajo que el MCyT está haciendo y nuestros docentes tienen que estar nutridos de las ideas que allí surgen para poder transformarlas. Es decir, tenemos que alimentarnos también de lo que es la investigación.
  4. Invertir en educación. Necesitamos metas a largo plazo, para que las inversiones tengan mayor previsibilidad y hacer una ley a 10 años de financiamiento que garantice el apoyo financiero del Estado para metas concretas de: crecimiento en las tasas de graduación universitaria, mejora en la calidad educativa, reducción del abandono escolar y crecimiento en lo que es inversión tecnológica. Por ejemplo, todas las escuelas conectadas a Internet y todos los docentes formados para enseñar el sistema. Este cuadro se construye con la ayuda de dos requisitos, además del aporte esencial del Estado: (1) inversión, compromiso y esfuerzo del sector privado y (2) inversores extranjeros que vengan a la Argentina para fomentar una educación de calidad.

Queremos trabajar en equipo, lo hacemos con mucha humildad, porque necesitamos del esfuerzo de todos para construir esa nave espacial. Necesitamos un sistema educativo que sea factor decisivo para volver a poner a la Argentina, entre las ocho ó 10 economías más importantes del mundo.

(*) Ministro de Educación y Deportes de la Nación

(**) La imagen es de Sasha Decorations

Categorias: Columnistas, Esteban Bullrich, Opinión

Perfil de Esteban Bullrich: Ver Perfil.

Comentarios (1)

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  1. Osvaldo Carabajal S. dice:

    Muy buena idea matriz, para construir la visión compartida con todos los actores sociales. Aunque este trabajo es el deber para un Equipo de Gobierno, agradezco tan encomiable esfuerzo, por mi expertisia, creo que ha de ameritar usar herramientas de prospectiva social y tecnologica, formalizando al liderazgo una invitación para que participen y digan: una definición de educación-aprendizaje, según sus propios puntos de vista, para llegar a convenir una agenda de trabajo de corto y una bitacora para el largo plazo, para todos los actores sociales. Para ello hacer consulta a expertos con metodologia Delphi, para comenzar a construir nuestro futuro a 25, 50 75 y 100 años. Sin perjuicio de lo apuntado, debieran competarse con seminarios y talleres de trabajo, para internalizar con mejora continua el propósito, los valores compartidos y definir el tipo de liderazgo Siglo XXI. Gracias y éxitos.

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