La presidenta movió una pieza
Por Hugo Martini
El martes 3 de marzo pasado el Poder Ejecutivo y la Mesa de Enlace de Entidades Agropecuarias firmaron cuatro actas para alcanzar un acuerdo, el primer movimiento en conjunto desde los graves enfrentamientos que motivó la Resolución 125. Para el análisis político y la toma de decisiones sociales, empresarias y sindicales, es probable que estas actas sean lo menos importante. Otros parecen ser los elementos y las consecuencias más relevantes.
- Como pocas veces en los últimos cinco años el matrimonio presidencial actuó como gobierno, no como oposición. Lo normal ha sido, en este tiempo, una confusa representación actoral: el gobierno protestaba, acusaba y reclamaba como si aquellos que tenía enfrente fueran el poder real en la Argentina. La Presidenta asumió su rol verdadero cuando puso en marcha una serie de medidas para solucionar un conflicto, no importa la calidad de la propuesta.
- El gobierno decidió intervenir antes que el conflicto estallara en la calle. Puede o no tener éxito, pero el desplazamiento de la Presidenta hacia el lugar donde se desarrollaba la reunión produjo dos actos de legitimidad: con relación a la reunión misma y con respecto a las entidades convocadas.
- El impacto del encuentro es político. Desde el punto de vista económico todavía no ha pasado nada y menos en materia de las promesas incorporadas en las actas firmadas. Es imposible prever si Kirchner sabrá capitalizar o no este momento en el que de alguna manera tomó la iniciativa.
- La realidad se mueve a mucha velocidad y sería un error mirar estos acontecimientos con ojos cargados con las imágenes de los últimos cinco años. Hechos nuevos pueden cambiar los mejores pronósticos.
- Hasta las elecciones de octubre pareciera que solo el gobierno está en condiciones de generar acciones capaces de modificar la realidad. Por ejemplo: la CGT, el campo y la presión de las elecciones solo fuerzan al gobierno a tomar decisiones. Ahora la pregunta es cuál será la relación de la oposición con las cuatro entidades felicitadas por Kirchner.
- Fragilidad sigue siendo la característica esencial del proceso político. Vivimos desde hace mucho tiempo en un país sin un sistema previsible para la toma de decisiones, agudizado por el hecho de que estas decisiones están concentradas desde hace cinco años en la voluntad de un solo hombre.
- Comienza un tiempo encerrado en una incógnita: ¿hasta que punto este movimiento incrementa o disminuye la mala relación del gobierno con el peronismo disidente?
- Si la oposición quiere transformarse en un cambio real debería realizar un ejercicio honrado: dividir una hoja de papel y poner de un lado los nombres de los que comparten la idea de estatizar el comercio exterior de granos y, del otro, los que la rechazan. En ambos casos, no importando cual sea el gobierno que tienen enfrente. La realidad esta llena de sorpresas.
Esta negociación empieza a desarrollarse dentro de un marco de relaciones desgastadas, dominada por la desconfianza ciudadana en los dirigentes y con muchos actores crispados en la base social del sector agropecuario. El gobierno, las entidades y la oposición deberían advertir que hay poco margen para equivocarse.
La historia argentina enseña que por lo menos en los últimos 70 años este marco para resolver conflictos equivalentes, en forma civilizada, ha sido un poco menos que precario.
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