Subscribe via RSS Feed Encuentranos en Flickr

Argentina: un edificio construido sobre cuatro columnas que sufrieron prolongado deterioro del cual cuesta volver

[ 0 ] 21 diciembre, 2017 |

por Alfredo Gutiérrez Girault (*)

ALFREDOEl progreso de una sociedad descansa sobre cuatro pilares que responden a cuatro stocks de capital: el capital físico (los bienes de capital y la infraestructura económica de la que dispone), el capital humano (cantidad y calidad de los recursos humanos), el capital social (capacidad de generar vínculos de confianza que mantengan la cohesión social y la convivencia) y capital moral (respeto a las leyes y comportamiento ético).

En los primeros quince años del siglo estos cuatro stocks de capital se deterioraron sensiblemente. Es probable que el proceso sea de larga data, pero el golpe de gracia se produjo en ese lapso.

Los indicadores sobran. Mencionaremos uno o dos que reflejan la degrdación  de cada stock:

i)             El PIB per cápita en los últimos 20 años apenas creció al 0,6% anual, lo que refleja un virtual estancamiento.

ii)            Argentina viene retrocediendo en las pruebas PISA, pese a que se dedica a Educación alrededor de 6% del PIB, como en muchos países con mejores resultados. Los pobres rendimientos en pruebas recientes de Matemáticas y comprensión de textos son elocuentes.

iii)           La confianza de la sociedad en actores claves de la República es extremadamente baja: el porcentaje de la población que manifiesta tener poca o ninguna confianza en jueces, políticos y militares es de  81%, 90% 79% respectivamente. Y la “grieta” es un símbolo de los bajos niveles de confianza interpersonal: solo 18% de la población manifiesta que se puede confiar en la gente.

iv)           La permisividad acecha. Y la misma persona que demanda justicia contra los corruptos ve natural copiarse en un examen,  dar una “propina” por dos butacas “de las buenas” en un espectáculo o que se violen elementales derechos de propiedad. El pilar del capital moral está resentido.

El grado de deterioro en los cuatro capitales se combina en la mayoría de los eventos que enfrenta el gobierno, incluso la tragedia del submarino ARA San Juan y en la capacidad de resolver el amenazante frente que representa el RAM en el sur Argentino. El grado de percepción y reconocimiento de ese deterioro difiere en los distintos grupos sociales y según cual pilar se trate.

El gobierno no ha sido suficientemente enfático –por caso la demora en reconocer la herencia recibida en materia económica– en explicar hasta qué punto ello dificulta alcanzar las soluciones. Los problemas son como enfermedades que se entrecruzan tal que el medicamento que cura una de ellas tiene un efecto secundario negativo sobre otra. Y en eso el mensaje tampoco es suficientemente claro.

Sin embargo, el gobierno cuenta también con un quinto tipo de capital: el capital político revalidado en las elecciones de octubre y alimentado por la esperanza de un futuro mejor. La administración de este crédito mitiga los traspiés y las dificultades que generan los déficits en los cuatro pilares. Pero el tiempo corre y los márgenes se angostan: el techo de endeudamiento, de no corregirse drásticamente el déficit fiscal se alcanzará en 3 o 4 años (sin contar que en el camino hay una elección en 2019). Este es solo un ejemplo, lo grave es que no es el único.

(*) El autor es Economista

(**) La pintura es de Vasily Dmitrievich Polenov

Categorias: Columnistas, Opinión

Perfil de Alfredo Gutierrez Girault: Ver Perfil.

Responder




IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

Para dejar una imagen en el comentario, ir a Gravatar.