Subscribe via RSS Feed Encuentranos en Flickr

La democracia puede ser un lujo demasiado caro

[ 2 ] 12 diciembre, 2013 |

Hugo Martini

CARTA POLITICA

Con motivo de haberse cumplido treinta años del restablecimiento del sistema democrático se conocieron una inmensa cantidad de análisis expresados en libros, medios gráficos y redes sociales. La mayor parte de las variables describe, por un lado, el balance político y por el otro, el económico. El resultado muestra una constante: progresos indudables en el primero, muchas dificultades en el segundo.

¿Por qué tantas variables? Si la democracia es el gobierno del pueblo, la única pregunta debería ser cuánto ha progresado la calidad de vida de la gente. Esta variable se vincula con los pobres, no con los ricos. Para aquellos que disponen de recursos económicos, en cualquier tiempo y lugar, los sistemas políticos le son casi indiferentes: para flotar sobre los problemas o para desaparecer en el exilio.

Los que no disponen de otro recurso que el de su trabajo diario, son la clave de arco para saber cómo funciona realmente un sistema. Treinta años de democracia no han mejorado la calidad de vida de los que viven en el borde de sus necesidades. En 1983 el nivel de pobreza de sus habitantes era de 19.1% y el de indigencia 5.4%. En 2012, agravado probablemente durante 2013, la pobreza alcanza a 26.9% y la indigencia a 5.8%. (Datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina – UCA).

Casi toda la diferencia entre desarrollo y subdesarrollo pasa por esta variable del nivel de pobreza. Después vienen las explicaciones intelectuales: los países desarrollados (por ejemplo, Estados Unidos y Europa) “tienen un nivel de alienación inconcebible y viven obsesionados por el consumo”. Pero por algo son los países donde los pobres tratan de emigrar y radicarse. Son el paraíso de los pobres, no de los ricos, que lo pueden construir en cualquier parte.

La dirigencia política debería leer estas notas de la realidad: democracia, libertad de expresión, Congreso, Poder Judicial independiente, seguridad personal y jurídica, pueden ser lujos demasiado caros para un país con once millones de pobres, sobre cuarenta millones de habitantes.

La Argentina esta entretenida con la salud de su Presidenta, con la huelga de su policía, con el juicio de su vicepresidente. Todos hechos importantes en cualquier país, desarrollado o subdesarrollado. Pero la dirigencia política, económica, sindical e intelectual debería pensar cómo se sale de un sistema que, constante y crecientemente, fabrica pobres e indigentes. Con una advertencia, necesaria siempre en la Argentina: el tema no es realizar maravillosas descripciones sobre el problema, sino solucionarlo.

Etiquetas:

Categorias: Columnistas, Hugo Martini

Perfil de Hugo Martini: Ver Perfil.

Comentarios (2)

Trackback URL | Comentarios RSS

  1. Agustin Colonna dice:

    Un comentario muy sensato
    Agregaria que no solo la calidad de vida de los pobres ha empeorado
    La clase media que se moviliza en transporte publico, trenes por ejemplo o que tiene que pagar seguridad privada, o que sufre cortes de luz, o cortes de transito por piquetes, o tiene que transitar por rutas/autopistas atestadas y en pesimo estado,ha empeorado sensiblemente su calidad de vida.
    Lo que es dramatico o tragico es que no se ven propuestas de la clase politica para empezar a mejorar esto.

    Agustin Colonna

  2. Guillermo dice:

    Creo que la pobreza tiene esencialmente dos causas , una social y otra personal.La social es que la cantidad de oferta de empleo es baja ante la demanda .Esto se debe a la falta de respeto a la propiedad privada y la falta de estabilidad monetaria que como todo el mundo sabe son condiciones necesarias para la creacion masiva de empleos . Otra parte de la causa social es la Educacion. Los chicos deben ir al colegio con la consigna aprendida en la casa de sus padres de que sin educacion no hay porvenir, y si los padres no lo dicen lo debe decir de forma constante el gobierno y debe ser consistente con sus politicas sociales: premiar al que estudia (en todos los niveles) no premiar al que no. Premiar al que se esfuerza trabajando, no premiar al que no. La ultima de las causas de la pobreza (y de esto estoy seguro aunque sea politicamente incorrecto) es de orden personal y psicologico : hay mucha gente que no tiene voluntad de trabajar.Barrabravas , piqueteros, trapitos, no les veo alma de trabajadores, cumpliendo un hoario de ocho horas todos los dias. Yo tuve durante treinta años una fabrica en el conurbano a veinte cuadras de una villa muy grande, durante decadas nadie vino a pedirme trabajo aunque se notaba (era una pyme)que no se requeria educacion especial para ese empleo. Solo una vez se presento uno y lo tome y salio buen trabajador , pero fue una excepcion . No digo que todos sean asi , pero hay mucha gente que no tiene voluntad de trabajar.

Responder




IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

Para dejar una imagen en el comentario, ir a Gravatar.